Es cuando la hierba nos invade la espalda,
acostados con el sol quemado la superficie
del poco de piel visible sobre la ropa,
cuando un poco de sombra refrescante
viene a demostrarme que el lejano bosque
donde le hierba aun reposa sin ardor
está esperando mi regreso a su escondite
para plantarme con su aire el inconsciente
y despertar la magia de mi inspiración.

No hay comentarios:
Publicar un comentario